Tres equipos destacan por encima de todos a la hora de hacer balance de la temporada regular.

Real Madrid ha sido el mejor en juego y sensaciones. El trío Raúl, Reyes, Bullock, acompañados por compañeros comprometidos, ha mostrado la solidez de un equipo tradicional, bien construido y dirigido.


El Joventut rompiendo moldes. Baloncesto brillante e imaginativo, siempre necesitado de la inspiración de sus estrellas, Ricky y Rudy. Son los Suns del baloncesto europeo. Esperemos que creen escuela.

El Iurbentia ha sorprendido por su continuidad. Sólo la lesión de Weis les hizo perder el paso. Sus maravillosos bases Huertas y Salgado, con 26 puntos entre ambos por partido, han sido los animadores de la competición.

Barça, Tau y Unicaja han estado por debajo de sus expectativas. Resulta inesperado ver que han perdido diez o más partidos. Cuesta trabajo descubrir sus jugadores franquicia, en los vascos quizás Prigioni y Splitter, desamparados en un vestuario desunido. El Tau sólo puede presumir de Final Four.

A los andaluces se les ha descabalado la pareja Cabezas-Berni. Añoran mucho a Garbajosa y en este estado de agotamiento, el tiempo de Scariolo parece pasado; Diecisiete derrotas es impropio del Unicaja.

El Barça anda perdido. Es un equipo mal construido e Ivanovic siempre malquerido. Difícil saber quién sustenta al grupo: ¿Basile, Grimau, Sánchez?. Parece poco en el presente y después de lo de Messina, en el futuro no hay nada. ¿Lo arreglará todo Guardiola?.

La clase media acomodada, Pamesa, Akasvayu y Gran Canaria, son eso, clase media. Los valencianos siguen lejos de ser un gran proyecto, tiene jugadores correctos, pero les falta una columna vertebral. A los canarios les ocurren circunstancias similares. La gran diferencia entre unos y otros son los presupuestos.

Al Akasvayu con un futuro oscuro, por aquello de la crisis ladrillera, el porvenir le agobia, aunque puede felicitarse por haber vivido días felices de la mano de Gasol, el pequeño, que empieza a mostrarse como el mejor cinco de la historia del B.E. ¡Sí, incluyéndolos a todos!

La clase baja que aspira a subir su estatus y no lo consigue ha sufrido mucho. Martínez, Rodríguez y Asselin han salvado al Manresa.

Comas y Bennett libran del abismo a un devaluado Cajasol. Casimiro, Guardia, López y Wideman al siempre peleón Fuenlabrada.

Granada por debajo de su nivel natural. ViveMenorca no encuentra el camino, sólo Stojic es fiable. Polaris necesitó apoyarse en Roe.

El descendido León se encontró con la cruda realidad. No tenía equipo y se cayó. Sorprende más el fracaso del Capitol.

Qué pocos extranjeros son referencia, y si lo son, llama la atención su veteranía. Más de una veintena de supuestas estrellas extranjeras fracasan. Papadopoulos y Pelekanos son los ejemplos más llamativos.