Períodicamente los medios de comunicación, sobre todo los generalistas, dedican un espacio al baloncesto.

Suelen moverles siempre las mismas motivaciones, aunque su prioridad sean los éxitos de nuestras estrellas en la NBA, el espectáculo que ofrece nuestra selección en verano, la Final Four de la Liga Europea y, en estas fechas, el gran espectáculo de la Copa del Rey.

Insistentemente se habla sobre pronósticos y para ello, se utiliza el estado de forma de los jugadores, la trayectoria de los equipos hasta llegar a este momento, se especula hasta el agotamiento sobre los favoritos e incluso en círculos más reducidos se habla de la plantilla arbitral, en la que siempre falta alguna estrella del pito.

Sin embargo, rara vez se investiga el por qué nuestro baloncesto consigue reunir tanto glamour en éstos días tan puntuales, éste puede ser un buen momento.

Si la familia es buena en algo, definitivamente es en la capacidad organizadora de nuestros hombres de despacho.

El brillo que la Federación de Pepe Sáez consigue tanto en la preparación como en sus competiciones veraniegas, como el creciente éxito de la Liga Europea de la mano de Jordi Bertomeu y el habitual acierto de Eduardo Portela en las ediciones de la Copa, merecen ser vivamente destacadas.

Las cosas bien hechas siempre parecen sencillas y se cae en el error de creer que suceden por sí solas…

Recientemente asistí a la Copa del Príncipe en Zaragoza; erróneamente la FEB delegó en el club de la ciudad la organización, que resultó un fracaso, no más de 2.000 espectadores y 30 minutos antes de iniciarse el evento, estaban todavía cerradas las puertas del pabellón.

Un axioma empresarial dice que “todo se puede delegar menos la supervisión y que sin garantías de un buen hacer es mejor acometerlo uno mismo”.

Jamás un club estará preparado para organizar eventos de esta envergadura, sus intereses nunca serán coincidentes con una organización profesional.

Asegurada la intendencia, preparémonos para el gran banquete sobre el que tendrán puntual información de los entendidos del baloncesto.