La importancia del Entrenador
02.10.2006

Cuando un club se desenvuelve con una junta directiva amplia y su secretaría técnica es difusa, la continuidad del proyecto es escasa y los posibles éxitos efímeros.
El trío presidente-secretario técnico-entrenador es hoy la mejor fórmula para llevar adelante con solidez un proyecto deportivo. Aunque la relación secretario técnico-entrenador genera tensiones, un buen presidente puede gestionarlo con destreza.
En el presente, el profesional más valorado de un equipo debe ser el entrenador. Al final, él tiene la responsabilidad de sacar el rendimiento máximo a una docena de estrellas o estrellitas que, con su lógico egoísmo, tienden a sus intereses personales antes que al bien del grupo.
Repasemos algunos ejemplos de la Liga ACB que se inició este sábado. El Real Madrid, después de unos fracasos en la contratación de entrenador de postín, pone el equipo en manos de un debutante. El riesgo es muy alto. No habiendo sido la primera elección de la secretaría técnica, los blancos se verán necesitados de buenos resultados o de lo contrario el proyecto fracasará.
El Akasvayu inicia su auténtico despegue. Después de una errática temporada en la que su entrenador fue constantemente cuestionado, el gran jefe, sea quien sea, apuesta por un secretario técnico de garantía como Maceiras, que ya mostró sus cualidades en el Barcelona, y pone el equipo en manos de un entrenador de personalidad tan arrolladora como Pesic. Éxito garantizado. Con menos presupuesto que la temporada anterior, los veremos en posiciones muy altas en la tabla.
El problema del Barça es otro. ¿Qué ocurre con Ivanovic? Su pasado lleno de éxitos no fructifica en el Barcelona. No se le ve feliz. Los catalanes tienen un secretario técnico, Savic, desconocedor de nuestra competición. El fichaje de Ukic, base de características contrarias a los deseos de Dusko, y el hecho de mantener un juego interior tan robótico como el formado por Marconato, Kasun y Vázquez son claro ejemplo de un desconocimiento de las características de su entrenador. Ivanovic va a sufrir, aunque sin duda hará competitivo a un equipo con un presupuesto de 22 millones de euros, una cifra inusual en nuestra competición.
El Unicaja pone en manos del acaparador Scariolo su equipo. Por capacidad, talento y ambición seguirá en la élite. El gran mérito de los malagueños es aceptar el entrenador-secretario técnico, valorando su gestión en el presente y corriendo el riesgo de encontrarse sin estructura el día que el ciclo se acabe.
El TAU Cerámica a lo largo de su trayectoria ha mostrado con claridad el planteamiento: diez años de secretaría técnica en manos de Alfredo Salazar y una valoración elevadísima del puesto de entrenador, hecho que queda patente al ver con la celeridad que se le sustituye cuando el perfil del contratado no encaja en la planificación del club.
Estos ejemplos y algunos clamorosos fracasos en clubes que están en la mente de todos demuestran el desconocimiento de algunos directivos de alto copete. La llamativa falta de entrenadores españoles en la élite -prácticamente sólo Aíto pertenece al grupo de elegidos- es alarmante.
La falta de autocrítica del colectivo, un aburguesamiento general y la persistencia de la Federación Española de Baloncesto en un curso nacional de entrenadores obsoleto imposibilita a nuestros aspirantes codearse con los foráneos.
Categoria: Entrenadores

Pedro escribió:
Soy uno de los ultimos en ir al curso nacional de entrenador, igual que tu amigo. Y me gustaria que escribieras algo sobre que cosas cambiarias en el curso nacional. Y en que cosas se ha quedado obsoleto.
Gracias.