Sáez no se moja con Scariolo
11.12.2008

Pepe Sáez con perfecta indumentaria mañanera, elegante pero casual; mientras el entrenador, dejando claro su procedencia italiana, llegaba atildado y pulcro, de su mano colgaba un portafolio ministerial, en el que supongo, venían bien recogidas todas las ideas para el futuro de la "roja".
¡Cuánto tienen que aprender nuestros entrenadores más aventajados!.
Nada que objetar ni a la forma en que se está desarrollando el ya tradicional problema del seleccionador, ni sobre el profesional en quien se va a confiar.
Y en contra de lo que piensen algunos su marcha a entrenar a Rusia no será ningún inconveniente.
Sergio conoce de sobra a todos nuestros jugadores, su capacidad de trabajo es ya reconocida, y además un buen número de nuestros seleccionados juegan en la NBA.
Desde un primer momento a la prensa le ha parecido bien. La ACB no tiene nada que decir, el entrenador no está sujeto a la reglamentación en la que se proclama la incompatibilidad de entrenar a un club y a la selección.
El hecho de que el propio Sergio haya reconocido la gestión de Garbajosa para su futuro profesional en Rusia, demuestra que la regla de ACB tiene sentido.
Es obvio que las relaciones humanas entre jugadores y entrenadores crean posiciones preferenciales difícilmente asumibles.
Por mucho que busco y rebusco opiniones de la cúpula de los entrenadores, me refiero a su Asociación no encuentro nada que les perturbe.
En contra partida, sorprende observar el protagonismo y vitalidad de la Asociación de Jugadores en cualquier conflicto que se plantea y el pasotismo de la de entrenadores aunque les atañe directamente.
Es de sobra conocido el individualismo del entrenador pero en este caso ya raya con la indolencia.
La Federación, en el ánimo de justificar el fichaje del "carísimo" Scariolo, dice que no tiene dinero para pagar el puesto en régimen full time.
El argumento me parece débil, la Federación por su propia gestión tiene suficiente dinero para convencer a cualquiera de los entrenadores españoles de primera línea a tiempo completo.
El despedido Pepu es un ejemplo de ello, aunque amparado en sus éxitos llegase a traicionar a la Federación en lo económico.
Llegados a este punto es bueno hacer un balance sobre la situación del entrenador español, y esperar que alguien nos de alguna respuesta sobre:
¿cómo la Federación puede programar unos cursos nacionales, cuando acepta tácitamente el fracaso de no encontrar un entrenador idóneo para la selección?,
¿cómo los miembros de la asociación española de entrenadores no ponen el grito en el cielo y se revelan ante la inoperancia de sus responsables?,
¿óomo el hecho de poner acertadamente Scariolo en la selección, no le obliga a la Federación a recapacitar sobre el fracaso que supone no tener como mínimo media docena de profesionales capaces para entrenar nuestro equipo representativo?...
Bueno, pues nada más, que cada nazareno mantenga su cirio.
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