Anoche el Baskonia sufrió en Bilbao una de las derrotas más dolorosas que recuerdo desde hace muchos años.

Para que esto ocurriera, en la semifinal frente al Real Madrid tuvieron que darse diferentes circunstancias, todas ellas negativas para los intereses del conjunto vitoriano.

Los equipos con pocos jugadores, como es el caso del Baskonia en este momento, digieren muy mal un partido con sólo 24 horas de descanso respecto al anterior.

El mejor reflejo de esta circunstancia fue el opaco partido de Teletovic y San Emeterio, todo ello consecuencia de una falta de aliento.

Me explico: lo mismo que le ocurre a usted, después de una larga noche de copas, cuando llega la mañana siguiente.

Los 27 puntos del descanso ya eran ya un mal presagio. Al equipo le costaba mucho anotar y aunque hacía un gran esfuerzo en defensa, no tenía la recompensa esperada.

El calvario del segundo tiempo fue durísimo y los siete puntos anotados durante el último cuarto ya dicen bastante de lo que ocurrió sobre la cancha.

Un gran equipo, corto de jugadores y sin su estrella en el juego interior Splitter, sólo puede aspirar a no decepcionar a su afición.

Y por lo visto a lo largo de los penosos minutos finales y de un postpartido de casi treinta minutos de entusiasmo desde la grada que obligó a salir al equipo del vestuario a saludar, los seguidores vitorianos no tenían nada que reprochar al equipo.

Pero resulta preocupante para la recta final del campeonato y los temibles ”play off”, que no olvidemos están ya prácticamente a la vuelta de la equina, la pobrísima aportación a estas alturas de jugadores como Hermann, Eliyahu y el propio Oleson, todavía muy fuera de forma.

No puedo recuperarme tampoco de un punto de nostalgia al ver en el cuadro madridista a cuatro anteriores estrellas de nuestro equipo. Hansen, Garbajosa, Vidal y Prigioni me hacían recordar los grandes momentos vividos con ellos en el conjunto baskonista.

Diferentes circunstancias, todas ellas económicas, le juegan en contra al Baskonia. Pero la vida sigue y el equipo vitoriano seguro que seguirá siendo competitivo.

* Artículo publicado en la edición local de El Correo de Vitoria.