Ahora nadie dudó de la selección
25.09.2009

Resulta que todos sabían como iba a jugar sus últimos tres partidos y resulta que se ha olvidado la penosa sensación dada por la roja en la primera fase.
Me quedo perplejo.
En mis primeras crónicas afirmé que me daba la impresión de que el talante del pantalón vaquero había muerto;
pues bien, reconozco que una vez visto lo visto me equivoqué; igual que nunca dudé que seríamos medalla, aunque no me atreví a asegurar que fuera de oro.
Así que después de estas aclaraciones, comentemos.
De la mano del nuevo Gasol-Lakers-Jackson, la selección se desenvuelve con la misma soltura que lo hacía en sus tiempos la Lituania de Sabonis;
desde su retirada, no ha habido en el baloncesto FIBA un jugador tan determinante como el nuestro.
Un aficionado observador podrá recordar y comparar al Gasol que jugó el europeo madrileño con el actual.
Cualquier selección del europeo posee uno o dos jugadores decisivos: Turkoglu en Turquía, Spanoulis en Grecia o Parker en Francia;
todos ellos, sin embargo, agobiados por la sucesión de partidos, los minutos de juego y las defensas de los contrarios, terminan agotados.
Nuestra gran ventaja y lo que nos permite a día de hoy ser los mejores, es que en España, conviven hasta cuatro de estos excepcionales jugadores: Gasol, Navarro, Rudy y Ricky.
Qué quieren que les diga, demasiado arroz para los oponentes.
Pero el camino no ha sido tan fácil, nuestro grupo de estrellas tienen su cosa, y únicamente la mano maestra de Pepe Sáez - que los conoce desde hace muchos años -, es capaz de manejarles o quizás seducirles.
He aquí otra sorpresa, se desparraman ahora los elogios hacia Scariolo, casi se le considera un genio.
Por favor comentaristas, hacer memoria: defensas zonales, baloncesto demasiado elaborado, tanteos bajísimos y desorden en el escalafón.
Después de los primeros partidos y tras la derrota con Turquía, se enciende el semáforo rojo, llega la hora de dialogar y cambiar la dinámica del grupo.
Scariolo descubre o le descubren quiénes y cómo son los nuestros, y, a partir de ese momento aparece el gran estratega que es el italiano.
Por tanto, las críticas de la primera fase fueron totalmente justificadas.
Llegado este punto todo cambia. Garbajosa titular, aunque no decisivo, para abrir el campo y amenaza exterior; coherente reparto de los minutos;
incluso algún rasgo genial como dejar a Raúl toda la semifinal en el banco para aprovechar su frescura en la final; y por descontado relevos acertados.
En España es más fácil salir del banco cuando se va ganando de 15 que si se fuera perdiendo de seis.
Scariolo lo define con su eterno talento baloncestístico: “Gracias a la Federación por darme un Ferrari, aunque a veces los Ferrari son difíciles de manejar”.
Me queda una reflexión que no puedo obviar, nuestras cuatro formidables estrellas, Gasol, Ricky, Rudy y Navarro, han salido de las manos del mismo entrenador español, Aito, cuyas características son bien conocidas, juego a campo abierto, improvisación, disciplina, pocas disculpas y ambición de 80 puntos, no de los 60 que ha sido la media del europeo.
Dentro de unos días comienza la Liga ACB de la que salen la totalidad de estos formidables jugadores y de la que nadie se acuerda en el fasto del éxito.
Categoria: Selección Nacional

xavier escribió:
Al final si hemos defendido.
El día de Turquía critique la acción de Llull más por el tipo de finalización ante cuatro jugadores por encima de dos metros.
Critique que llevara a sus dos bases del Kimki, al final también han aportado.
Que pasó tras el partido de Turquía los implicados sabrán pero si como dicen las críticas hicieron que aún tuvieran más ganas bien venidas sean.
Pero no siempre, o casi nunca, la palmada a la espalda es lo mejor.