Los títulos que adornan su carrera deportiva me liberan de la necesidad de comentar su talento como entrenador.

Ninguno de los pocos, pero afanados colegas que le acompañan en la elite europea reúne el nivel intelectual y pedagógico que el técnico italiano atesora.

Hace unos años hablando con Marcelo Nicola con el que coincidió en su etapa en la Benetton, le pregunté como era Ettore, el jugador reflexionó un buen rato, y contesto “un pesado en el campo y un caballero fuera de el”.

Que entrenador no desearía ser catalogado de tal manera por sus ex jugadores. La caballerosidad del entrenador siempre esta basada en la educación, la transmisión del respeto y por último en los conocimientos deportivos, en definitiva en una profunda cultura que Messina tiene.

Hace unos días escribí un artículo sobre nuestros entrenadores de base, me limitaba a denunciar los errores continuos que tiene el magisterio de nuestro deporte, pues bien, Ettore encuentra las soluciones.

Con su autorización he traducido y os adjunto uno de los artículos que publica periódicamente en Messinaonline

Cuando lo leáis podréis reflexionar de lo desgraciados que somos en España al no tener entre los mejores entrenadores cabezas tan bien amuebladas como las del italiano.

Coach Fundamentals: teaching youngsters (05-10-2007)

Me gustaría empezar este tema definiendo el trabajo de los entrenadores que enseñan a jugadores jóvenes. El principal propósito de su trabajo es desarrollar jugadores jóvenes.

A veces este propósito entra en conflicto con la necesidad de ganar partidos.

Por ejemplo, lo hombres grandes jóvenes no están tan desarrollados como los bases (generalmente los jugadores pequeños están preparados para competir a una edad mas temprana), por lo que si los usas mucho y tu juego se basa mucho en ellos estás más expuesto a perder.

Pero ser paciente y darles suficiente tiempo es lo que suele llevarte a desarrollar hombres grandes buenos.

A pesar de esto, el foco principal de aquellos que entrenan jugadores jóvenes debería ser desarrollarlos individualmente, por delante de ganar partidos. Especialmente los entrenadores jóvenes y sus supervisores deberían recordar esto.

Todos queremos obtener resultados en lo que hacemos. Y el resultado para ellos debería ser el atleta completo que desarrollan no el número de victorias.

Ya hemos hablado sobre la importancia de tener un método de enseñanza, especialmente para este tipo de entrenadores. Esta es la piedra angular del trabajo de entrenador. Voy a centrarme un poco en este particular hoy.

Tener un método de enseñanza quiere decir que el entrenador sabe exactamente que conocimiento es capaz de pasar a los jugadores. Solo hay una forma de estar seguro de que puedes pasar el conocimiento a otra persona y es tener una progresión de enseñanza.

La progresión de enseñanza es un sistema de transferencia de conocimiento. Empiezas en un punto y añades obstáculos progresivamente para ayudar a los jugadores a llegar a cierto nivel en un aspecto del juego determinado.

Es como enseñar a un niño a subir escaleras. La primera escalera no debería ser ni muy alta ni muy baja. En un tiempo las escaleras deberían ser más altas para encajar con las capacidades del niño y su experiencia en ese momento.

Si el paso es demasiado fácil, lo pasará sin problemas y no aprenderá nada. Si el desafío es demasiado difícil y no lo puede lograr, se frustrará y eventualmente abandonará.

Por lo tanto la clave de un buen profesor es ofrecer a n jugador una sucesión de pasos suficientemente desafiantes pero a la vez no frustrantes.

En la actualidad con Internet y toneladas de DVDs y libros a nuestro alcance, le conocimiento puede ser mucho más amplio que hace una década.

Cualquiera puede adquirir conocimiento específico sobre técnica y táctica. Pero el punto definitorio de tu trabajo como entrenador es el conocimiento que puedes pasar a tus jugadores.

Esta en tener esta progresión en la cabeza o no tenerla.

Otra parte importante de la progresión de la enseñanza es la habilidad para navegar fácilmente entre dos niveles- el todo y las partes. Deberías saber exactamente en que detalles se puede dividir el todo.

Asímismo, deberías saber como ensamblar el todo a partir de los detalles.

El baloncesto es como la música. Los jugadores jóvenes que acaban de empezar a jugar al baloncesto desarrollan una idea, aunque aleatoria, de lo que es el juego.

Comienzan con idea global de que el baloncesto normalmente se juega de una forma armónica. Después, les das ejercicios para que perfeccionen aspectos específicos del juego. Y finalmente vuelves a ponerlo todo junto.

El baloncesto es contrario a las matemáticas. En las matemáticas, empiezas con aritmética elemental y en ese momento no tienes ni idea de lo que las matemáticas más avanzadas son.

En la música y en los deportes tenemos esa idea de a donde nos llevará. Esto quiere decir que el entrenador siempre debe tener presente el método de enseñanza del todo-parte-todo.

No puedes desarrollar un buen jugador solamente con el método de la parte. Tus jugadores pueden ser muy buenos haciendo ejercicios y sin embargo no ser capaces de jugar al baloncesto.

Igualmente no puedes desarrollar jugadores únicamente con el método del todo: siempre 5x5. Tus jugadores no tendrán los fundamentos que deberían. Deberías desarrollar tu propio método en el que combines ambos métodos el del todo y el de las partes de acuerdo con tu idea del juego.

Esta es la clave para ser un profesor.

Una parte más del método de enseñanza es desarrollar una comprensión de cómo las personas aprenden. La mejor manera que tienen las personas de aprender es el método de ensayo y error.

Pruebas, cometes errores y aprendes de ellos. Cometer errores es una parte del proceso de aprendizaje. Eso quiere decir que tú como profesor, deberías desarrollar cierto nivel de tolerancia al error.

Ser demasiado agresivo o demasiado neutral hacia los errores es malo. Debes desarrollar un tipo de equilibrio, para saber exactamente que tipo de errores puedes y no puedes permitir.

En el método del ensayo y error la parte crucial es como el jugador y el entrenador se refieren al error, no el error en si mismo. El error es una parte integral del proceso.

En mi opinión, desarrollar este tipo de métodos es más importante que el estudio de muchas técnicas y tácticas. Para sumar, puedes tener una biblioteca de miles de dvds. Y libros, pero el baloncesto que tu equipo juegue puede ser muy primitivo.

Todo depende solamente del método de enseñanza que utilices y el conocimiento que tú puedes pasar a tus jugadores. Independientemente de lo que enseñes- literatura, matemáticas, baloncesto- no puedes transferir todo tu conocimiento.

Necesitas ser muy listo y preciso en la selección de las partes y estricto en la utilización de la progresión de la enseñanza.

Empiezas en los entrenamientos. Los entrenamientos te dan el lugar donde experimentar, cometer errores e implementar nuevo conocimiento a través del ensayo-error.

Durante los entrenamientos pones más presión sobre los jugadores para que ellos comprendan y se desafíen para llegar al siguiente nivel. Una vez que el entrenamiento ha terminado y tienes un partido, lo único que puedes llevar al partido es lo que has perfeccionado en los entrenamientos.

El partido por si mismo, especialmente frente a un oponente fuerte, no puede ser usado como experimento ni para aprender algo a través del ensayo-error. Intentas apoyar a tu equipo para utilizar sus capacidades de la mejor forma posible.

En los entrenamientos, a través de presionar constantemente a tus jugadores hacia el siguiente nivel, en ocasiones llegas a minar su confianza.

Después en el partido, los apoyas, sin fisuras, como si fueran el mejor equipo del mundo. Porque lo que tienes de ellos en ese punto es todo lo que puedes sacar de ellos.

En ocasiones a los jugadores les cuesta entender que la misma persona que les presiona tan duramente en los entrenamientos, les apoya tanto en el partido. Pero una vez que se acostumbran al método todo esta bien.

Esta es la forma en la que funciona para mí.

Es igual para los músicos. Ellos ensayan y ensayan y ensayan para salir al escenario y el día del concierto se sienten completamente confiados del que son capaces de hacer lo que de ellos se espera.

Una vez que sabes exactamente lo que vas a enseñar, ese es tu programa. Puede que incluya tiro, pase, recepción, timing, espacios, fundamentos de visión, jugar 1x1, defensa, etc.

Pero el programa en si mismo no es tan importante. Además el programa no puede ser abstracto. Primero necesitas evaluar a tus jugadores y decidir que quieres mejorar.

Así que el programa no puede existir por si mismo de forma separada. Está siempre ajustado al nivel y las necesidades del equipo y siempre depende del método que utilices.

Personalmente, yo siempre espero de los jugadores en mis equipos que tengan buenos fundamentos. Desde ahí, si quieres preparar un equipo normalmente empiezas desde la defensa, porque la defensa es la forma de ganar la posesión del balón en el juego.

Una vez que te aseguras de que tu equipo sepa como conseguir el balón, puedes enseñar el contraataque. Después del contraataque puedes enseñar el ataque. Esa es mi visión de juego. Siempre empiezo con la defensa, porque manda el mensaje correcto a los jugadores.

Si empezara con el ataque, infravalorarían una parte clave del juego como es conseguir la posesión del balón.

La próxima vez hablaremos de algunas cuestiones específicas sobre el entrenamiento de equipos profesionales.

* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es