Reanudo mis comentarios sobre el artículo escrito por Gonzalo Vázquez, titulado CRÍTICA DE LA RAZÓN TÁCTICA.

Destaca el autor, con tino, la vitalidad de la NBA y su soltura para acomodar el reglamento a las necesidades del juego y el espectáculo.

Por desgracia el baloncesto europeo evoluciona mucho más despacio, para mostrar la misma agilidad necesitaría abandonar la tutela de la FIBA, responsable de las reglas del baloncesto mundial.

Hace años, siendo miembro de la AEEB asistí en Munich a un pequeño congreso convocado para de debatir diferentes aspectos del reglamento, a media tarde, entró en la sala el señor Stankovic y poco más o menos nos dijo: tengan en cuenta que cualquier planteamiento de cambio que presenten ustedes, deberá ponerse en práctica en más de 180 países, en situaciones sociopolíticas variopintas.

Inmediatamente comprendí que estábamos perdiendo el tiempo. Por tanto, las consecuencias del inmovilismo que vivimos y que afean el juego del baloncesto europeo es consecuencia de las jerarquías, -hace poco comenté en un artículo la necesidad de agrandar el campo-, mejor imaginar las dificultades que esto supondría.

Pero vayamos a asuntos más relacionados con el juego y en los que Vázquez muestra un pesimismo exagerado. En un pasaje se detiene en el importantísimo lance del baloncesto como es el tiro.

Parte de la siguiente premisa “un arma en absoluta propiedad del jugador, y mucha menor proporción, del entrenador”.

Recurre a una sentencia que Jordi Román expresa en uno de sus interesantes libros "malos tiempos para los anotadores, mucho peores para los tiradores, a los que el baloncesto contemporáneo ha llegado a estigmatizar.

Los conceptos de buen tiro y mal tiro les han pasado factura, porque para un tirador el tiro no necesita adjetivos: es simplemente un tiro, y sólo ahí que ejecutarlo".

El razonamiento es demasiado simplista, parece decir que el solista de la orquesta puede marcar el ritmo del juego.

Mi visión es la siguiente: un equipo de buenos tiradores y un jugador que lo es nunca superan el 60% de sus intentos, como consecuencia, casi la mitad de los tiros se fallan, pues bien, los entrenadores con sus estrategias intentan: que el tiro sea previsible para los compañeros, en el ánimo de una buena posición de rebote, de un balance defensivo o de la mejora del propio porcentaje; no olvidar tampoco, en que momento se encuentra el partido.

Es conocida la inquina que le produce a Pepu Hernández el exceso de botes y como mantiene en sus charlas una norma para él meridiana: "cuando uno bota los demás no juegan", da la sensación que Pepu limitara la posibilidad de botar;

Por otro lado Vázquez mantiene "cuando un jugador NBA consume balón y crono lo hace a decisión propia y por motivos remotos al interés general del equipo...”.

Para mí, el bote en el baloncesto es como el gas, difícil de contener, útil o peligroso y necesitado de mucho talento para que sea útil. Nash, Raúl o Prigioni no podrían vivir sin él y sus equipos sin su talento.

Lo dañino del bote no es su utilización sino a la meta que se dirige.

Poco a poco va entrando en nuestra sociedad baloncestistica una preocupación por la falta de "maestros de escuela", cada vez se alzan más voces en contra de que nuestros jóvenes maduren precipitadamente, que aprendan a ganar partidos y torneos pero desconozcan las sólidas bases del baloncesto.

Comparto con el cronista su denuncia del encorsetado baloncesto que se practica en Europa, pero solamente me parece criticable en edades tempranas.

Por otro lado debo denunciar que esta tendencia también se da en Estados Unidos; no hay más que ver como salen los jugadores de sus universidades con una fuerza física impresionante pero con unos conocimientos técnicos pobrísimos.

Doy por terminado mi somero comentario al esfuerzo realizado por Gonzalo Vázquez, no me queda más que felicitarle por su pasión por el baloncesto y sobre todo, tanto desde el acuerdo como el desacuerdo agradecerle el rato de felicidad baloncestistica que me ha proporcionado.

* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es