Leo un larguísimo artículo firmado por Gonzalo Vázquez en Eurosport.

Lo titula Crítica de la Razón Táctica. El título ya es de por sí ambicioso y el artículo también lo es.

Lo divide en varias partes, y si no lo habéis leído, nada de lo que digo a continuación puede que tenga coherencia.

Me adelanto advirtiendo que estamos ante un auténtico erudito del baloncesto, un historiador que desde sus conocimientos juzga el presente.

Nuestro mundillo no está preparado para tan denso artículo y no le dará el reconocimiento que merece.

Para hacer esta aseveración me baso en la siguiente anécdota: cuando me inicié en mis colaboraciones periodísticas en MARCA, me permití la siempre peligrosa pregunta, ¿qué te parecen mis artículos, los lees?, se la hacía a un buen entrenador amigo.

Su contestación me dejó perplejo: sí, los leo, sobre todo porque son cortos...

Gonzalo no tendrá la suerte de que mi amigo lea todos sus argumentos, yo sí lo he hecho, y me pongo con ilusión a comentar todos sus puntos de vista, intentando hacerlo siguiendo el estilo más telegráfico posible.

Estoy totalmente de acuerdo en que el baloncesto NBA es sin duda mejor del criterio que por desconocimiento está generalizado en Europa.

En sus primeros párrafos, utiliza palabras de Monsalve en las que dice "el baloncesto americano no tiene ningún contenido y no lleva a ninguna parte". A renglón seguido hace contradecirse a Moncho "al destacar la intensidad defensiva de un equipo profesional".

El argumento es tramposo, la palabra requiere vivir en un contexto abierto, de lo contrario, cualquier frase puede interpretarse erróneamente; por contra el lenguaje escrito necesita concreción y claridad de ideas.

Es muy peligroso e injusto valorar las ideas de los demás a través de frases sueltas.

La pasión de Gonzalo por la NBA le lleva a hacernos creer que es necesario tomar partido por un baloncesto u otro. Se puede disfrutar de los dos, o te puede gustar más uno, pero ambos indudablemente tienen su belleza.

En defensa del baloncesto americano, el erudito, encuentra una magnífica definición para ambos estilos de juego, al de aquí le titula BALONCESTO CULTO y al de allá BALONCESTO BÁRBARO, remata el párrafo diciendo que los que piensen así viven en una xenofobia deportiva.

Para mí, la xenofobia, la padecen aquellos que ven únicamente defectos en cualquier estilo.

El meollo de su RAZON TÁCTICA se define en su siguiente farragoso párrafo: un "modo de hacer y pensar el Baloncesto basado en un repertorio cardinal de preceptos y fórmulas que transferir de la teoría a la práctica, del papel a la pista, que contempla a los jugadores como engranajes de un orden vertebrado en posiciones específicas de jerarquía horizontal que desplazan la libertad individual en favor del sistema".

Creo que puede referirse a una fórmula para coartar la imaginación individual a favor de un juego colectivo previsible, marcado por el entrenador.

Siendo Ivanovic el vivo reflejo de un entrenador que impone disciplina, no le creo capaz a nadie de considerar lo que él hace con tal definición. Ver jugar a los equipos entrenados por Obradovic o Aito no parece que justifiquen esta definición como norma generalizada en Europa.

El injusto desprecio a los jugadores que vienen del baloncesto americano que expresan las gentes del mundillo, no es consecuencia de la prepotencia que el columnista denuncia, sino de la decepción que sienten los entrenadores al comprobar la incapacidad para practicar el juego de equipo que se practica aquí o por la limitada ayuda a la victoria.

Mi profundo desacuerdo llega cuando Vázquez mantiene que en el baloncesto americano el poder está en manos del público y en el europeo en una pequeña elite de individuos.

Dice textualmente: "Históricamente el peso del juego recayó en Estados Unidos en el espectador y en Europa sobre una figura con inmenso poder llamada entrenador".

Pues bien, el último entrenador que en España tuvo peso dentro de un club, triunfó como entrenador, ganó títulos, dejó una larga estirpe de entrenadores y se retiró desde el éxito, fue Pedro Ferrándiz.

Los recientes intentos de construir esa figura, por otro lado habitual en el deporte inglés, han sido verdaderos fracasos: Maljkovic y Scariolo pueden testificarlo.

El artículo me lleva a reflexionar sobre dónde está el centenar de entrenadores que he conocido, perdidos. Sólo Portela viene de ese mundo.

El artículo de Gonzalo Vázquez me da para más y continuaré en un segundo capítulo.

* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es