La primera vuelta de la liga ha terminado con pocos sobresaltos.


Como dato positivo, resaltar la solidez que muestran Madrid y Tau, su juego y los resultados los avalan como los más fuertes de la competición.

Akasvayu y Joventut, se han convertido este año en los auténticos animadores: los de Aito suman a sus éxitos, un brillante estilo de juego colectivo con matices del mejor juego universitario, resulta una gozada verles jugar.

Por su parte Akasvayu, por su veteranía o por su juventud y con jugadores que el resto de los equipos ha catalogado de segundo nivel, gana más de lo esperado.

Hablar también de Unicaja, quien de la mano de su base Pepe Sánchez una vez recuperada la forma, va poco a poco alcanzando su nivel de campeón.

Del resto de los equipos poco que decir: el eterno fracaso de Pamesa apeado después de nueve años de la Copa; con su presupuesto no se puede permitir deambular en el grupo de la mediocridad; igual que Estudiantes que, tras un buen inicio, se ha instalado en la zona templada tirando a fría de la tabla.

Quizá Caja San Fernando, Fuenlabrada y Gran Canaria –en el grupo de clase media- sean un poquito mejores, pero no deja de ser preocupante el número de equipos normales que circulan por la tabla debido a la carencia de buenos jugadores; los pocos que salen al mercado, los reclutan los equipos con mayor presupuesto y mejor gestión, restando posibilidades al resto del baloncesto ACB.

La constante ida y venida de jugadores extranjeros y comunitarios, genera a los clubes un gasto desproporcionado dada la escasa rentabilidad de estos jugadores.

En cuanto a los jugadores españoles poco que contar, si dejamos al margen las estrellas conocidas por todos los aficionados pocas novedades.

Marc Gasol, con números muy dignos, ayuda a ganar a su equipo, no es fácil promediar 10 puntos y 6 rebotes.

Ricky Rubio es un ejemplo más del talento hispano en el mundo del deporte, del que salen gente como Gasol, Alonso o Nadal.

Este chaval, líder absoluto en recuperaciones, dará de comer en el futuro a la prensa escrita.

Otros casos curiosos son San Emeterio -entrenado por Pesic como Gasol- juega con singular autoridad y se estabiliza en 10 puntos como media o Miso que se mueve en los mismos números, su salida del Estudiantes ha sido beneficiosa, no era del Ramiro;

En el Fuenlabrada por fin tiene continuidad y si supera cierto autismo dará que hablar.

Poco a poco los Urtasun se van dejando ver, el del Bruesa, Txemi, está debutando muy dignamente en un equipo inexperto y también se mueve en los 10 puntos, Trías no termina de explotar… y por mucho que busco en mi memoria no encuentro a nadie más.

En el presente, la liga ACB continua sólida, con públicos que abarrotan las canchas, nivel general de arbitraje alto, pocos conflictos y un tímido repunte en las audiencias televisivas.

Sin embargo, el futuro no se presenta nada esperanzador ya que nuestro deporte carece de acuerdos en decisiones estructurales.

Y ya se sabe que cuando no se sabe dónde se va, se corre el triste riesgo de no llegar…

* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es