Mientras espero el premio de la Copa que se sortea el próximo fin de semana, busco motivos para alegrar mi vida baloncestística.

En el plazo de una semana, me he visto sorprendido por las declaraciones interesantes de dos entrenadores: Vidorreta y Trifón Poch.

El primero, dignísimo entrenador con un historial si no deslumbrante sí sólido y con algún ascenso a sus espaldas, está harto de que le presionen por los resultados y pide a su club con toda nitidez mejores jugadores para aspirar a las metas que el baloncesto bilbaíno demanda.

Tratándose de su ciudad natal tiene mérito expresar una verdad que posiblemente a los directivos no guste.

Por su parte la página ACB, ávida de noticias, recoge las impresiones de Trifón, consolidado en el escalafón de los entrenadores españoles una vez demostrada su solidez tras su paso por Girona y ahora en Alicante, en las que cuenta cosas muy interesantes.

Los que le conocemos sabemos que tras su cara de palo, vive un tipo con fino sentido del humor, lo que demuestra a lo largo de toda la entrevista;

En la misma, dice que considera el año baloncestístico como un año entretenido y puntualiza después el motivo del divertimento (haré una transmisión pedestre): “qué cosas hay que ver en este mi Alicante querido, con un equipo de segundo nivel jugamos varias veces el play-off, vamos a la Copa y, a pesar de todo, el cajón del dinero no crece de tamaño; ahora que no vivimos un momento de éxito si no la cruda realidad, hay gente que se pone de los nervios”.

Trifón sólo se pone serio en un momento, cuando le culpan de fobias personales por haber dado de baja algún jugador consolidado.

Este es el hecho que más valoro de el, saber sustituir a jugadores determinantes es sin duda una virtud al alcance de pocos. Finaliza sus declaraciones reclamando a su club lo mismo que Vidorreta al Lagun Aro.

!Si quieres crecer, generar pasta!.

Ya que hablamos de entrenadores sigamos con Pesic, Plaza y Perasovic, lo suyo es de traca.

El madridista pierde dos partidos seguidos (Girona y Valencia) y gana a la Penya en un partido vibrante; de los tres sale reforzado, su gente se pega, Plaza no se acojona, rota a todos los jugadores en el ánimo de no perder la identidad y muestra una seguridad casi impropia por su inexperiencia.

Las lesiones, sobre todo la de Raúl, han afectado mucho al rendimiento del equipo pero insisto, está siendo la mayor y mejor sorpresa del año.

Por su parte, Pesic se instala en el tercer puesto en la liga con un colchón grande sobre el cuarto, juega el torneo europeo con bastante éxito y todo en una ciudad que, quizá por la decepción del año pasado, no se vuelca como el equipo merece.

Es meritorio triunfar el año en que debuta con un equipo compuesto por jugadores veteranos como Fucka y McDonald, y dos españoles San Emeterio y Gasol que infundía serias dudas y que están siendo auténticas revelaciones.

Por último, Perasovic quien a pesar de múltiples circunstancias como estar cansado de viajar por toda Europa para disputar la liga europea, partir como favorito en todas las pistas con el consiguiente esfuerzo adicional, vivir lesiones propias del amontonamientos de encuentros y de haber sufrido las dudas de su club a principio de temporada presenta, cuando casi se está llegando a la mitad de la temporada, la envidiable planilla de dos derrotas sobre una treintena de partidos.

Entrenadores, animaos a decir cosas, nadie os va a represaliar por ello; protege vuestra dignidad, ya que al final sólo los resultados serán los que os mantengan en el puesto de trabajo.

* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es