Si hay más
11.12.2006

Tiene toda la razón, J.R. lo demuestra con números y dice que hasta 8 de los 18 equipos ACB no hacen jugar más de 10 minutos a los 4 españoles que tienen por obligación en sus plantillas.
De pasada, sólo San Emeterio y el fantástico Gasol despegan en el panorama de los nacionales, sorprende que ambos jueguen en el Akasvayu, quizás tenga algo que ver con la presencia de Pesic en el equipo gerundense.
Sin embargo, se contradice cuando por un lado recrimina a la ACB su desinterés por la cantera, y a la vez, se felicita por nuestros jóvenes en los combinados nacionales cuando juegan torneos.
La contradicción reside en el desconocimiento de la procedencia de todos los jugadores que un año tras otro, consiguen esos éxitos.
Un 99% (término que utiliza J.R.), pertenecen a la disciplina de equipos ACB; el editorialista, termina su reflexión asegurando que “el único tapón está en el último eslabón” y concluye con el titular “NO HAY MÁS.”
Si J.R. y yo perteneciésemos a la etnia gitana, podríamos presentarnos como compadres, incluso llegaríamos a la mayor muestra de afinidad convirtiéndonos en primos.
Llevamos tantos años en la nave, coincidiendo en eventos y mostrando pasión por el juego, que cualquier duda de mi respeto por sus opiniones casi sería una ofensa.
Sin dejar de aceptar como ciertos sus razonamientos, me sorprende su poco imaginativo “NO HAY MAS”.
Vamos a ver: si nuestra competición es la mejor de Europa, hecho demostrado en el último mundial no sólo por el título de los nuestros, sino por la aportación máxima de jugadores de varias nacionalidades, parece lógico pensar que la inmadurez propia de nuestros jóvenes pueda ser un obstáculo insalvable para triunfar en tal exigente liga.
No vale como ejemplo el caso de R. Rubio como tampoco lo fue el pasado año Sergio Rodríguez, para los fuera de serie, siempre hay un sitio.
Amparado en este razonamiento, se me ocurre que el problema no está en el último eslabón, sino en los eslabones intermedios.
La respuesta al problema está únicamente en la FEB y en sus competiciones LEB, que son las que tienen en sus manos la maduración final de éstos jóvenes y que deben servir como medio para la maduración de las promesas.
Luchemos a brazo partido por una reglamentación en la que los españoles tengan plaza fija en las competiciones federativas y puedo asegurar que desde una obligatoriedad de 6 españoles por plantilla, nuestro baloncesto despegaría.
Supongo que la ACB no reclama a bombo y platillo este planteamiento por el inmediato encarecimiento del jugador español, que tendría muchas más oportunidades en el mercado.
Hay más razones que las expuestas, pero por hoy ya vale.
* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es
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