El secreto de Pepu
05.12.2006

Desde la etapa del malogrado Díaz-Miguel nadie ha conseguido una solvencia como la de Pepu en el puesto de entrenador de la selección.
Sáinz la tuvo en los clubes que entrenó, no tanto en la selección; sus continuadores, Imbroda, López y el reciente Pesquera, se eclipsaron rápidamente incluso habiendo conseguido medallas en diferentes competiciones.
Tal como ocurrió en su día con Díaz-Miguel a día de hoy, Pepu es insustituible en los aspectos técnicos de la FEB y además, ha sabido amoldarse al singular carácter del presidente y crear una envidiable relación beneficiosa para todos.
Si la etapa de Antonio se caracterizó por su influencia para conseguir mejoras económicas para sus jugadores (todavía se recuerda la “pasta” que los seleccionados se llevaban por oscuras clasificaciones), en la etapa actual las prioridades son muy diferentes.
En Pepu se intuyen capacidades más ambiciosas, su cultura deportiva adquirida durante su paso por el Estudiantes está aportando sus mejores reditos: un conocimiento pleno del carácter del jugador español, una preocupación máxima por la cantera, una visión lúdica del juego y cierto sentido para concebir el baloncesto como parte global de la educación.
Esta filosofía estudiantil le privó de conseguir, cuando tenía jugadores para ello, algún título al que podía haber aspirado. La casa es como es.
Pepu debería reflexionar sobre las esperanzas que ha depositado en él el mundo del deporte ajeno a nuestra “casa”.
Su BA-LON-CES-TO, genial definición de una visión nueva, necesita no quedarse en un simple titular y ser debidamente desarrollado; a día de hoy tiene la fuerza y los apoyos necesarios para llevarlo adelante y, como todo el mundo sabe, problemas no nos faltan.
Se ha puesto de moda la importación de jugadores cada vez más jóvenes y ahora es raro el equipo que no tiene en sus plantillas algún extranjero menor de 17 años llegado de bien lejos.
Empiezan a desembarcar tímidamente los africanos que por sus características físicas son atrayentes, y yo me preguntó: ¿qué medidas se van a tomar para proteger a los nuestros?.
Por no hablar siempre del manido asunto de la extranjerización de nuestro baloncesto y que tanto puede afectar al seleccionador en el futuro, valga como ejemplo la situación grotesca del eterno aspirante a la Liga ACB, el Cai Zaragoza; a día de hoy, no podría jugar en la Liga ACB ya que no tiene en su plantilla los escuetos cuatro jugadores españoles necesarios por convenio.
Sobra cualquier comentario.
Sigamos con los problemas. El baloncesto madrileño esta colapsado, exceptuando el Real Madrid recién debutante en la LEB-2 -por cierto último en la clasificación-, ningún equipo de la capital compite en estas categorías, él lo sabe, pero yo se lo recuerdo.
El dineral por participar en dichas categorías es desorbitado, ningún pequeño club madrileño, ex-alumnos de colegios o agrupaciones baloncestisticas pueden hacer frente a ese gasto.
Destaca la falta de sensibilidad e imaginación de la Federación Madrileña que no aporta ni dinero ni realiza las gestiones oportunas que remedien esta nefasta situación, debo recordar que estamos hablando de la ciudad con la renta per cápita más alta del país, en la que por no haber, no hay ni canchas donde se pueda practicar el baloncesto.
Para qué seguir, si Pepu pretende, como parece y puede, convertirse en el abanderado técnico de nuestra FEB: generoso, integral e imaginativo, debe aprovechar el momento, romper moldes y mostrar que su BA-LON-CES-TO no es sólo una fantástica ocurrencia sino una idea con recorrido.
Los que actualmente mandan en nuestro deporte no son precisamente paridores de esas ideas y, aunque sólo sea por egoísmo, debe intentarlo y recordar que los éxitos son efímeros en el deporte y nuestras estrellas tienen fecha de caducidad.
* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es
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