Nuestro deporte, a debate
22.11.2006

En definitiva, la vieja fórmula de acercarse a la calle aunque sólo sea para debatir los problemas.
Sería mucho soñar que los dirigentes del baloncesto español adoptasen una posición similar, ellos solos se sobran y se bastan para decidir como debe ser el futuro.
A través de la prensa comprobamos que algo se mueve. Eduardo Portela, como presidente de la ACB, habla en un periódico sobre medidas concretas para mejorar el funcionamiento de la competición.
La presión mediática y la baja audiencia televisiva, obligan a la ACB a estudiar un cambio en el sistema de competición.
No estoy tan seguro de que el sistema vigente tenga algún problema de urgente corrección; en mi opinión, la mayor dificultad reside en el retraso en la finalización de la temporada, lo que provoca que los play off se jueguen con públicos agotados y coincidiendo con eventos deportivos de gran envergadura que perjudican los intereses baloncestisticos.
La segunda propuesta de la ACB es interesante, se trata de rebajar el número de equipos participantes de 18 a 16, esta reducción solucionaría el calendario sobrecargado en el que nos movemos y, al mismo tiempo, permitiría agrupar a los mejores jugadores tanto españoles como europeos, factor trascendental ante la carencia de jugadores de garantías;
por último, eliminaría algún proyecto de club sin estructura ni vocación de crecimiento; en definitiva, concentraría el baloncesto profesional en una escala más apropiada.
Para que estos cambios puedan llevarse a cabo es imprescindible la colaboración de la FEB, ya que la medida afecta a las ligas LEB tuteladas por ella.
Parece ser que Pepe Sáez, por fin está dispuesto a tomar en serio el desarrollo de estas ligas pseudo profesionales formadas nada menos que por 36 equipos divididos en dos grupos, los cuales incumplen la mayor parte de las premisas ya que se rigen más por sus propios intereses que por el bien del baloncesto español.
No entiendo como si la Asociación de Jugadores y la ACB firmaron un acuerdo de mantener cuatro plazas a jugadores españoles, la FEB no consiga de la liga que tutela un mínimo de seis españoles por escuadra (valga como ejemplo que un par de equipos entre los diez mejores jugadores de su plantilla, no tiene más de dos de los nuestros).
Y qué decir de un sistema de competición tan absurdo que deja el premio del ascenso en unos play off finales, lo que provoca que dos entrenadores tan expertos y reputados como son Gustavo Aranzana y Oscar Quintana, dejen pasar el campeonato sabiendo que todo se decidirá el último mes de competición.
Me asombra como las cabezas pensantes de la FEB, no adoptan una solución a tan perturbadora situación que sería tan sencilla como ascender directamente al campeón y dejar la segunda plaza de ascenso al tradicional sistema del play off.
Cierto es que nuestro deporte carece de debate, que los rectores del deporte español nos usan constantemente para fotos de prestigio y luego nos olvidan, que las fobias personales emborronan posibles acuerdos institucionales.
Pero todo ello no nos debe hacer olvidar que los problemas están latentes y que ya no vale ocultarlos con las manidas cuestiones que constantemente plantean algunos: el sistema de competición y las audiencias televisivas.
* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es
Categoria: Publicaciones
