Calendario y competición
19.09.2006

Más diagnósticos que soluciones, solamente Sergio Scariolo planteó un calendario bastante bien estructurado y que es:
1 de octubre-15 de junio, competiciones de clubes, 15 junio-30 junio, descanso; 1 de julio-31 de julio, preparación selecciones nacionales; 1 de agosto-15 de agosto, competiciones selecciones; 16 agosto-31 agosto, descanso; 1 de septiembre-30 septiembre, preparación de clubes.
Si se tratara de una negociación consensuada por todas las partes tendría sentido ya que plantea un reparto del tiempo equitativo y coherente; como no lo es, el silencio será lo que reciba el voluntarioso Sergio.
Paso a dar mis comentarios a este tema aunque no me parece el problema más urgente: los jugadores tienen según convenio unas vacaciones superiores a las que plantea este calendario; por tanto sería necesario darles algún tipo de compensación para que renunciaran a conquistas conseguidas en tiempos pretéritos.
Además, el pluriempleo de una quincena de jugadores motivado por la carencia de jugadores de calidad, lleva a éstos a un estado de agotamiento físico.
Un repaso en el día de hoy a la nómina de los grandes clubes arroja un censo de lesiones alarmantes, la más llamativa la de nuestra estrella Gasol.
Los clubes pagan a los jugadores el sueldo de todo el año y cuando llegan a la preparación de su competición, acuden maltrechos; la conclusión es evidente: ni la NBA ni los grandes clubes europeos, miran con buenos ojos a todo lo que organice la FIBA, sobre todo, cuando se da el caso como en España en el que la liga se ve apeada de los fastos.
El calendario tiene otro gran problema, todos los eventos organizados por la FIBA, sobre todo en Europa, evitan realizarse a lo largo de los meses de julio y agosto ya que es época vacacional y el fracaso de público está garantizado.
No es lo mismo un partido festivo de preparación de la selección en Sevilla que una competición con un buen número de equipos de segundo nivel.
A pesar de todo, la idea de Sergio es buena, los ciclos están bien estudiados, podrían retrasarse o adelantarse en función del país organizador u otras circunstancias.
Comento el asunto porque el entrenador-cronista, concluye su artículo diciendo "estaré agradecido a quien me pueda dar argumentos válidos para que esto no se pueda hacer". Yo aplicado lo hago.
Con una visión más generalista del baloncesto este no es el problema, el más acuciante es el agotamiento de los caladeros y el nulo interés de los responsables para que éstos se redoblen con la mayor urgencia posible.
A falta de jugadores nacionales y extranjeros, el consumo nacional se cubre con importaciones poco contrastadas y que generalmente defraudan.
Nuestras competiciones de segundo nivel que, también se aprovechan del éxito de la selección, copian mimética mente el proyecto puesto de moda por la ACB: fichajes extranjeros aunque sean de baja calidad. Todo esto con el beneplácito de los responsables federativos.
Haré como Sergio, suplicaré contestación, debate de los órganos interesados, exposición de planes de futuro que inicien una recuperación de nuestro baloncesto de base.
Un buen ejemplo sería conseguir que los grandes colegios abrieran sus puertas en el fin de semana a sus alumnos practicantes; en las grandes ciudades, esa ha sido la verdadera cuna de baloncestistas.
Nada más, el impulso de la selección ha terminado, preparémonos para ver una apasionante liga ACB en blanco y negro, con las canchas llenas y los medios de comunicación ignorándonos.
* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es
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