El baloncesto goza de buena salud
03.04.2006

En particular al baloncesto le profesa una inquina casi patológica -especialmente cuando se refiere a nuestra competición primera-, hasta el punto de que hace unos días se preguntaba: ”¿Dejamos entonces morir al baloncesto?”.
Voy a intentar tranquilizarle y convencerle de que nuestro deporte, aunque con algunos achaques, goza de buena salud y detallaré algunas evidencias que nos alertarán sobre el estado real del enfermo.
Es evidente que si como única referencia se miden las audiencias de la TVE, el diagnóstico siempre saldrá alterado. Cierto es que los datos de retransmisiones de la nacional no son para dar saltos de alegría, pero en ese análisis hay que considerar positivamente la subida constante de las televisiones autónomas.
Alguna vez ya he comentado que el baloncesto se ha convertido en un deporte periférico con los inconvenientes que esta situación implica para la "almendra" de nuestro país.
De una vez por todas hay que aceptar que excluyendo la competición de fútbol de primera división y a los equipos grandes, al espectador televisivo de hoy únicamente le interesan ciertos deportes individuales con los que vive momentos puntuales de gran satisfacción.
Las empresas de comunicación por su parte, han encontrado en estos personajes un filón económico a los que estrujan con campañas de promoción tan formidables como la de Telecinco con Alonso o TVE con Nadal o Pedrosa.
El nacionalismo y las individualidades venden, asumamos por tanto las prioridades de los medios y sus consecuencias.
Sin embargo, hay valores que acreditan nuestra buena salud: la pasada Copa del Rey celebrada en Madrid fue un gran éxito, a lo largo de los 3 días el pabellón registró un lleno total y una media de 14.000 espectadores (con unas instalaciones apropiadas se hubiera pasado de los 20.000), aunque televisivamente no tuviera unas audiencias altas al jugar la final un equipo de Vitoria y otro de Valencia.
La ocupación actual de los campos en ACB es de un 84% lo que supone una media de 6.500 espectadores por partido y campo; todo el mundo sabe que hay equipos que semanalmente juegan sus partidos con una asistencia de más de 9.000 personas (Unicaja, Tau, Pamesa, son sólo algunos ejemplos), además de reunir en nuestra liga a los mejores italianos, algunos internacionales griegos, lo mejor de los franceses, una estrella turca...
No hay que olvidar que en nuestra competición, se han forjado jugadores que hoy son figuras en la NBA y no sólo Gasol o Calderón, también son mérito nuestro Oberto, Nocioni o Macijauskas.
El nivel de la selección española raya a tal altura que cuando no es medalla en cualquier alta competición, prácticamente se considera un fracaso, ahora mismo nos frotamos las manos como favoritos en el Mundial de Japón.
Nuestro baloncesto no es sólo la liga ACB, también se juega una liga LEB como segunda competición que se puede considerar con toda seguridad la quinta competición europea, por no extenderme en los constantes éxitos de nuestras selecciones más jóvenes.
No quiero aburrir con más datos. Señores estén tranquilos, hoy por hoy la tele es necesaria pero no imprescindible, ya no somos un deporte subvencionado.
Todos los clubes tienen patrocinadores, algunos como el caso de TAU o Pamesa de una solidez y fiabilidad incuestionable.
Puede sonar a pedantería pero es pura realidad, cinco equipos españoles tienen como mínimo la gestión y el dinero suficiente para incorporar a cualquier jugador de calidad que salga al mercado; el problema real del baloncesto español, reside en la falta de jugadores de garantía en el espectro europeo, la NBA esquilma el caladero y el consumo interno se debilita.
A pesar de todo, en estos momentos, la liga mantiene en vilo a sus dieciocho participantes; nueve de ellos luchando por entrar en los play off y los nueve de abajo en una lucha incruenta por no bajar de categoría.
Nos preparamos para vivir unos meses de incertidumbre semanal hasta saber quienes serán los equipos que estarán en la elite y quienes finalmente descenderán a los infiernos.
Ante este panorama ¿de verdad creen que estamos muertos?.
* Artículo publicado en la sección Dobles y Pasos de Eurosport.es
Categoria: Publicaciones
